CONECTIVIDAD EN ESPACIOS PÚBLICOS – UNA NECESIDAD CRECIENTE

La conectividad es la capacidad que nos brindan algunas tecnologías para estar “conectados” es decir,  comunicados, para compartir información y conocimiento, de esta manera podemos acceder a documentos, entablar una conversación, eliminar la barrera de la distancia, ahorrar tiempo, optimizar recursos y crear lazos de diversa índole.

En la nueva Constitución vigente en el Ecuador, en el Art. 16 se menciona que: “Todas las personas, en forma individual o colectiva, tienen derecho a el acceso universal a las tecnologías de información y comunicación … y a las bandas libres de frecuencia para la explotación de redes inalámbricas”, lo cual crea un ambiente favorable para el desarrollo y acceso de la población a esta nueva era de la revolución digital, una de las mayores revoluciones del conocimiento, la información y del entretenimiento de las que se tenga memoria.

Si bien tenemos un ambiente favorable, en papel expuesto; el nivel de penetración en Ecuador oscila entre 16% y 18%, lo que está aún bajo la media latinoamericana del 35% y el 29% a nivel mundial. Junto a Paraguay y Bolivia ocupamos las últimas posiciones a nivel de penetración en América del Sur. (Cifras Obtenidas de Internetworldstats)

En Ecuador las provincias con mayor penetración son Pichincha seguido de Guayas y Azuay, casi exclusivamente en el sector urbano. En el resto de provincias, la penetración no sobrepasa el 4% del total de usuarios país. (Cifras Obtenidas por la SUPERTEL)

La dispersión de las tarifas, aún en mercados de características similares, sugiere la necesidad de soluciones normativas y regulatorias por parte del Estado Ecuatoriano que permitan fortalecer la competencia, generar garantías de calidad para el usuario, reducción de tarifas y permitan fortalecer el desarrollo y sostenimiento de las nuevas redes de conexión y su acceso. Claramente ello debe ir de la mano con políticas que ayuden a eliminar la brecha digital existente (una línea imaginaria que separa a quienes pueden acceder a un ordenador y a una conexión de datos de aquellos que no pueden), la alfabetización digital, establecimientos educativos y bibliotecas que cuenten con el equipamiento adecuado.

Sin embargo, el introducir tecnología en las aulas por el simple hecho de introducirla es realmente un gran error, lo que se busca es enseñarle a los alumnos a filtrar, calificar y organizar la información disponible, en convertirnos en facilitadores de acceso a las nuevas tecnologías de la información y un desempeño activo en ellas.

A nivel de país el acceso a Internet se ha incrementado en los dos últimos años en un 56%, debido principalmente a mejoras en las redes de acceso y la competencia existente en el mercado ecuatoriano, reflejando también una tendencia mundial de mayor acceso y bajos costos debido a una mayor demanda.

Es así como se presentan las iniciativas de acceso a la red a través de medios inalámbricos, por un lado las Redes Inalámbricas Comunitarias para disminuir la llamada brecha digital en los sectores rurales, brindando acceso a zonas no rentables para el mercado y sin infraestructura, y por otro lado el acceso en el sector urbano donde la presencia de espacios que cuenten con acceso a Internet es cada vez mas necesaria, esta presente el concepto de eliminar la brecha digital pero se añade una dinámica urbana diferente, en la cual son más comunes los dispositivos cuyas funcionalidades exigen acceso a la Internet, y que siempre va de la mano con el aspecto de movilidad y portabilidad.

En el caso del Distrito Metropolitano de Quito, muchas zonas comerciales han optado por ofrecer el servicio de Internet inalámbrico, comúnmente redes Wi-Fi, a sus clientes,  en algunos de los cuales es necesario solicitar las claves de acceso al personal del lugar. El caso de locales de comida lo proporcionan como un servicio de valor agregado con el fin de aumentar el tiempo de estancia de los clientes y por ende el consumo.
Sin embargo, en cuanto a estabilidad aún resta mucho, la conexión en centros comerciales es a menudo intermitente, el caso del Aeropuerto de Quito la conexión aún deja mucho por desear, el mayor riesgo que corren las redes es el de saturarse rápidamente, por lo que debería extenderse dichas zonas a bibliotecas y parques.

A pesar de que aún persiste el hecho de cobrar cierto valor por el acceso a Internet, la tendencia general es brindar gratuitamente un servicio agregado, que se convierte en un derecho universal.

Por parte de la Alcaldía de buscó el implementar estas zonas en plazas como Plaza del Teatro y la Independencia, y pretende su crecimiento, sin embargo aún en ninguno de estos sitios se encuentran los espacios físicos propicios de conexión.

El objetivo al que se debe apuntar es una sociedad conectada aquella en la que sus elementos constituyentes, sean personas físicas, jurídicas e instituciones, se encuentren unidas por líneas virtuales de comunicación en ambas vías, dejando el rol pasivo existente, creando un escenario en el cual el estar aislado de la red será una situación poco habitual.

Los espacios de conectividad son cada vez más necesarios, en ellos la gente interactúa con las mismas pautas sociales y realidades culturales en un soporte electrónico, en el cual crean su propio espacio virtual, un espacio de comunicación permanente sin importar la distancia, haciendo uso de la mensajería instantánea o la telefonía sobre Internet como Skype, la creación de comunidades a través del uso de redes sociales o redes de trabajo, en las cuales las personas interactúan, muchas veces parecen aislados del mundo, pero que en realidad están en permanente comunicación con su entorno. Se pueden disfrutar muchas veces de ambas experiencias en el ámbito real y el virtual, siendo lo virtual un complemento de las relaciones sociales y su forma de vinculación, colocando esta puesta a tierra, desvirtualizando lo virtual para volver a una relación social pura.

 

En estos espacios virtuales se plantea una revolución social, en la cual las actividades comunes han sido recreadas y reinventadas, el pago de servicios, aprendizaje en línea, medios de información, relaciones laborales y comerciales, tiendas en línea, directorios, son espacios que se mezclan, conviven y evolucionan. Se establecen a su interior relaciones participativas bidireccionales con todos estos canales, en un espacio democrático donde todos participan.

El papel entonces de los gobiernos es ajustarse a las necesidades crecientes de acceso, generando primero los espacios físicos y virtuales propicios, seguros, para luego dar ese valor agregado de conectividad permanente. Priorizando redes que tengan el fin de brindar servicios de: salud, educación, promoción social y económica y otros que se ofrezca en procura del bienestar social.

Saludos
@gabichito

Fuentes:
Imágenes ( Fotografia Original:  BruceK – Torontoist Flickr Pool)

GARANTÍAS PARA LOS USUARIOS DE SERVICIOS DE TELECOMUNICACIONES EN ECUADOR

Si bien en Ecuador tenemos varios entes reguladores, administradores y hasta un ministerio para “asegurar el avance hacia la Sociedad de la Información y así el buen vivir de la población ecuatoriana”,  lamentablemente seguimos  con los mismos problemas de calidad de servicio de siempre, y esto se debe a una falta de reglas claras de juego en el campo de las telecomunicaciones.

El sector de Telecomunicaciones en Ecuador, es uno de los que mayores recursos generan,  y sin embargo no existen reglamentos adecuados que permitan, al cliente de estos servicios, sentirse conforme y garantizado con los mismos.

A diario escuchamos y vemos quejas por parte de los clientes a estos servicios, para citar:  Mi teléfono celular no sirve, no puedo hacer llamadas, no tengo Internet, otra vez el servicio no funciona, con el proveedor anterior estábamos mejor (sin embargo era el menos malo), me cobraron mucho más en la factura, pase todo el fin de semana sin servicio, mi Internet Banda Ancha parece Dial-Up, “No puedo hacer llamadas en el Concierto, Partido o en Navidad y Año nuevo” en fin cada uno de ustedes sabrá mejor lo que ha pasado.

Y las respuestas están “claras”: ” Existe un daño en el sector tardaremos 5 horas”, “Hubo un corte doble de fibra”, “Se cayó el satélite” (Personalmente una de las mejores que he escuchado 🙂 – de hecho quisimos ayudar a levantarlo en ese tiempo ), “Cometimos un error en la factura,  y no podemos volver hacerla”, “El Ancho de Banda si es el que contrató, pero usted comparte con 8 personas más o algo en su red debe estar mal”, “Existe saturación en la red no podrá hacer llamadas” y en el mejor de los casos “Tranquilo le emitiremos una nota de crédito por los dos días que paso sin servicio lo que da un total de 1 dólar y 30 ctvs.”.

Como usuarios tenemos dos opciones: nos estresamos o aprendemos a tener paciencia y mucha, si al final le estamos viendo el “perito” a las cosas o debemos entenderles, eso considerando que tuvimos suerte de que nos hayan contestado la llamada de queja ya que generalmente sus call-center están “saturados”. Y si fuimos de los afortunados nos atiende alguien cuya solución siempre es reiniciar el equipo o apagar y prender el teléfono, según convenga.

Y después de ello vemos que las compañías tienen excelentes valoraciones de servicio y estamos en el país de las maravillas, si tenemos niveles de calidad de servicio del 99%. La pregunta entonces: ¿A qué se debe?

Pues ahí va la respuesta  “Regulaciones”.

Por ejemplo si un proveedor no presenta el reporte de calidad de servicio de un mes es sancionado con un salario mínimo” y no le exigen que presente el reporte, o para establecer una sanción contra el proveedor la SUPERTEL pide que haya un determinado número de quejas. ¿Por qué no basta con una debidamente formalizada?

Como clientes perdemos tiempo y paciencia tratando de resolver cosas que con el pasar de los días no cambian, del otro lado tenemos compañías que no se interesan en lo mínimo de generar calidad de servicio, claro eso cuesta, pero podrían hacerlo:  podrían tener mejor ancho de banda, podrían disminuir la compartición de las redes, podrían disponer equipos para soportar el alto tráfico generado en el sector, podrían tener un mejor soporte técnico, podrían crear enlaces de backup en caso de fallas. Y bien lo digo PODRÌAN, pero están en su derecho, donde están las regulaciones que por presión al menos los lleven a mejorar la calidad de servicio y disponer usuarios conformes con el servicio que pagan, así pague 25 dólares, adquirí un servicio por un valor, pero ese servicio debe asegurar la calidad de servicio necesaria.

Nos conformamos en Ecuador con el menos malo, el que tiene menos caídas, el que pagamos menos, y las regulaciones y las diferentes entidades encargadas de brindarnos, lamentablemente brillan por su ausencia y/o  su falta de poder de decisión para cambiar las reglas de juego, para tenerlas a favor nuestro con garantías y no a favor de quienes siguen generando ingresos entregando aún muy poco.  Y que tenemos como alternativas, quejarnos en la SUPERTEL y ver que no ha pasado nada que seguimos igual. Es un llamado de atención en este caso para la SUPERTEL que su presión sea mayor, que analicen las múltiples quejas y planteen un cambio como entidad del estado.

Somos nosotros también como usuarios quienes debemos  generar una voz de protesta por la mala calidad de los diferentes servicios de telecomunicaciones que tenemos, no podemos pretender eliminar la brecha digital sin primero haber pensado el objetivo de hacerla, que es GARANTIZAR la conexión y acceso de los usuarios a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, y ese GARANTIZAR es algo que estamos olvidando, olvidamos que garantías tiene el usuario.

Manos a la obra señor@s …

Saludos

@gabichito

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